Con un despegue dispar entre los países, la expansión de las digital wallets tiene un amplio margen de captación de usuarios en un contexto donde la inclusión financiera es un gran vector de uso.
A pesar de ser un mercado fragmentado, América Latina es una región con un enorme potencial para la industria fintech. Las estadísticas señalan que el mercado latinoamericano de tecnología financiera continúa floreciendo, sobre todo en los últimos años.
La inversión de capital de riesgo en nuevas empresas de fintech en la región creció un 690% en los últimos cinco años con un fuerte protagonismo de las billeteras digitales, desarrollos tecnológicos enfocados en resolver problemas críticos en diferentes áreas de la industria y que simplifican la cotidianeidad del usuario a la hora de enviar y recibir dinero, realizar compras online, pagar servicios e incluso, obtener dividendos diarios por su dinero.
Uno de los problemas centrales que las empresas fintech en América Latina están tratando de resolver es la renovación de la anticuada infraestructura financiera y de pagos de la región. Las soluciones de software tipo SaaS para bancos e instituciones financieras no bancarias se han convertido en un modelo de negocio cada vez más demandado en América Latina.
Con fuerte acento en la gestión y democratización de los datos financieros de los usuarios, los desarrollos tanto de open banking como de billeteras digitales permiten a cualquier empresa que quiera ofrecer productos y servicios bancarios hacerlo de forma eficiente, escalable, personalizable y segura, sin necesidad de alterar sus operaciones o infraestructura, ni solicitar una licencia bancario-financiera.
En este sentido,las billeteras digitales se encuentran entre los métodos de pago de más rápido crecimiento en la región. En términos de cifras, se espera que el uso de digital wallets en América Latina aumente un 20% cada año hasta 2025, superando los 70 mil millones de dólares en valor, lo que representa alrededor del 10% del mercado de comercio digital de América Latina.
El factor de la inclusión financiera
Vale destacar que la adopción de billeteras digitales en América Latina ha ayudado a integrar económicamente a sectores de la población que estaban al margen del sistema.
La informalidad y exclusión del sistema bancario es una problemática de larga data en la región. Un libre acceso a datos de los usuarios ayuda a las instituciones financieras o no financieras a satisfacer las necesidades de las personas no bancarizadas o insuficientemente bancarizadas y les permite comprender las necesidades y preferencias de este tipo de clientes así como también ayudar a identificar áreas de crecimiento y oportunidades.
La razón por la cual las billeteras digitales son instrumento de inclusión económica es, primero, porque son mucho más accesibles. A diferencia de los servicios financieros tradicionales y la burocracia que implica acceder a ellos, estas propuestas tienen muchos requisitos de ingreso.
Por otro lado, las billeteras digitales solo requieren descargar la aplicación y completar pocos pasos (en general no se requiere dirección ni comprobante de ingresos). Finalmente, son mucho menos costosas que las cuentas bancarias porque tienen menos intermediarios en su cadena de valor. Este no es el caso de los bancos tradicionales, que tienen costos variados como mantenimiento y depósitos mínimos, entre otros.
Un crecimiento dispar
De acuerdo con el informe “Métodos de pago móvil en América Latina 2022” se proyecta que Brasil y México mostrarán un enorme crecimiento en la expansión del uso de billeteras digitales.
Por ejemplo, los usuarios de billeteras móviles en Brasil en 2021 representaron poco más de un tercio de la población, pero se prevé que la penetración de los usuarios de billeteras móviles en el país crezca rápidamente hasta 2025, hasta alcanzar más de las tres cuartas partes de la población. En ese país PicPay es la billetera digital con más usuarios pero existen, entre otras opciones, PagBank PagSeguro e Iti de Itaú.
De manera similar, en México, se proyecta que la penetración de usuarios de billeteras móviles aumentará significativamente, y más de la mitad de la población utilizará billeteras móviles para 2025. Vale destacar que allí gana presencia Nubank, otro de los grandes players entre las billeteras de la región, con más de 60 millones de usuarios sumando los tres países donde tienen operaciones: el propio México, Brasil y Colombia.
En Argentina por su parte y según el relevamiento, la billetera digital fue uno de los métodos de pago más utilizados entre los compradores online, después de las tarjetas de crédito. Según Ebanx, Argentina lidera el camino en materia de pagos con billeteras digitales en la región. El dominio de Mercado Pago -el brazo fintech del gigante del comercio electrónico Mercado Libre- aún es indiscutible y su billetera digital está prácticamente omnipresente a pesar de la creciente competencia. El estudio encontró que el 23% del comercio digital argentino se paga con billeteras electrónicas con la solución de Mercado Libre a la cabeza, que también está disponible en México, Brasil y Chile.
Si bien el uso de métodos de pago móvil como las billeteras se está acelerando en América Latina, el patrón de crecimiento varía entre todos los países de la región según revela el informe: Colombia, Chile y Perú, parecen estar poniéndose al día en términos de adopción y uso de billeteras móviles.
En Colombia, por ejemplo, donde un jugador de relevancia es Davivienda, la proporción de usuarios de Internet bancarizados que realizan pagos con billeteras fue relativamente baja en comparación con las tarjetas de débito/crédito, los pagos P2P a través de aplicaciones, los pagos desde cuentas, etc. Menos de un tercio de los usuarios de Internet utilizaban billeteras, ya que la mayoría de ellos dependía del efectivo para realizar sus pagos. Sin embargo, la proporción de usuarios de Internet que utilizan billeteras aumentó significativamente de 2020 a 2021. De manera similar, en Chile, sólo aproximadamente una de cada diez compras de comercio electrónico B2C se realizó utilizando billeteras electrónicas en 2021. Sin embargo, en Perú, se estimó que las billeteras digitales mostraron el mayor crecimiento entre 2020 y 2021.
A pesar del creciente cambio hacia los pagos móviles y digitales, los consumidores experimentan algunas preocupaciones y desafíos, algunos de ellos relacionados con problemas de seguridad, otros vinculados a la exclusión económica (la ausencia de una tarjeta de crédito y un teléfono inteligente o buena conectividad) además de otras razones relacionadas con la falta de conocimiento sobre el funcionamiento de las finanzas digitales, lo que pone en evidencia la necesidad de evangelización en este punto.
De cualquier manera el futuro de las billeteras digitales en la región es prometedor, con un enorme potencial de crecimiento e innovación teniendo en cuenta un mercado fragmentado (que presenta desafíos, pero también oportunidades para aún grandes volúmenes de personas), la creciente penetración de los teléfonos inteligentes y de Internet, la inclusión digital impulsada por la pandemia y el reciente salto en la innovación tecnológica en la industria de pagos, que trajo nuevos productos financieros al mercado.
Además, las billeteras digitales también se han convertido en una herramienta importante para impulsar la retención y la recurrencia, lo que explica el movimiento de empresas cuyo negocio principal no son los servicios financieros pero que lanzan sus propias billeteras digitales de marca blanca integradas con mercados, entrega de alimentos o aplicaciones de transporte compartidas. ¿Por qué? Básicamente, porque comprenden que la integración más sustancial de los servicios financieros se consigue cuando se forma parte de ecosistemas que simplifican y dan velocidad y eficiencia al día a día de las personas.